Individualidades
Los individuos no tienen ninguna señal para orientarse en su vida. Sus actividades carecen de significado, excepto la de ganar dinero, cuando pueden. Todo objetivo colectivo ha desaparecido, cada uno ha quedado reducido a su existencia privada llenándola con ocio prefabricado. Los medios de comunicación suministran un ejemplo fantástico de este incremento de la insignificancia. Cualquier noticia dada por la televisión ocupa 24 o 48 horas y, enseguida, debe ser reemplazada por otra para «sostener el interés del público». La propagación y la multiplicación de las imágenes aniquilan el poder de la imagen y eclipsan el significado del suceso mismo.
Cornelius Castoriadis, filósofo y psicoanalista francés de origen griego.
O sea, que la noticia ha perdido su identidads puramente informativa para transformarse en un producto de consumo. Con todo lo que conlleva ser un producto de consumo: márketing, competencia…
Se nos está yendo la olla.
Más que transformarse en un producto de consumo, los medios de información tradicionales son medios de formación y el interés que tienen es el de moldearnos como individuos y decirnos lo que se puede hacer y lo que no, lo que se debe tener y lo que no, con lo que se es feliz y con lo que no.
Basta ver cinco minutos de cualquier telediario para darse cuenta de allí todo es morbo, entretenimiento para el personal y sabias instrucciones de cómo ser feliz, cosas, todas ellas, importantísimas para el sistema, de ahí que se pretenda consieguir el máximo interés de la gente.
Efectivamente, compañero, se nos está yendo la olla y mucho… ya, prácticamente, tenemos todos los valores perdidos o hábilmente cambiados.
Salud.