La vida cotidiana
La vida cotidiana está organizada dentro de los límites de una pobreza escandalosa. Y, sobre todo, porque esta pobreza de la vida cotidiana no tiene nada de accidental: es una pobreza impuesta en cada instante por la fuerza y la violencia de una sociedad dividida en clases; una pobreza históricamente organizada de acuerdo con las necesidades de la historia de la explotación.
El uso de la vida cotidiana, en el sentido de un consumo del tiempo vivido, está condenado por el reino de la carencia: carencia de tiempo libre; y carencia de los posibles empleos de este tiempo libre.
Guy Debord, filósofo, escritor y cineasta francés, miembro de la Internacional Letrista
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