Encandilados
Los hábitos son difíciles de erradicar, una vez adquiridos. Los trabajadores y empleados de las empresas de multimillonarios famosos leen encandilados cómo éstos dilapidan en los 36 casinos o les regalan a sus amantes el dinero que ellos han producido. Contemplan los reportajes gráficos y leen la cifras del dispendio sin indignarse. Los empresarios de las revistas del corazón se enriquecen a su vez mostrando a todo color lo que esos empresarios "playboys", como G. Sachs y otros, hacen con el producto de su trabajo, con qué habilidad y elegancia se mueven a la hora de despilfarrar su trabajo. A juzgar por este tipo de publicaciones, el verano de la Costa del Sol no empieza hasta que la cohorte de estos parásitos nacionales e internacionales inicia sus fiestas de reclamo y ostentación en Marbella y Puerto Banús. La prensa y los medios audiovisuales locales se encargan de darles publicidad gratuita. Hay que estimular la fascinación por el fausto y el relajo de los millonarios y populares de la farándula. Sus fiestas y extravagancias de todo tipo sirven de reclamo para atraer turistas y deslumbrar a quienes no pueden permitírselas.
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