Y aquel día especialmente, estaba exasperado con la lectura de un suelto que había circulado por todos los periódicos.

Su voz cambió, sus ojos se animaron, fijándose en Esteban, a quien interpeló directamente:

- ¿Comprendes tú eso? ¿Lo de esos sombrereros de Marsella, que han ganado en la lotería un premio de cien mil francos, y que enseguida han comprado papel del Estado, diciendo que en lo sucesivo piensan vivir de sus rentas?… Sí, ésa es vuestra idea, la idea de todos los obreros franceses: descubrir un tesoro para comérselo solitos en un rincón, sin pensar en nadie. Por más que declamáis contra los ricos, jamás tenéis el valor de dar a los pobres el dinero que os da la fortuna… Jamás seréis dignos de la felicidad; jamás, mientras tengáis algo vuestro y mientras ese odio a los burgueses arranque sola y exclusivamente de la necesidad y del deseo de ser burgués a vuestra vez.

Souvarine en Germinal - Émile Zola